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Consejos para evitar los incendios forestales.

14 enero 2020
incendios forestales

           Disfrutar de la naturaleza en todo su esplendor es uno de los grandes atractivos, que se puede disfrutar en cualquier estación del año. Pero también tenemos el deber de cuidarla y no provocar incendios forestales. La lucha contra los incendios empieza por evitar su inicio siempre que sea posible. Para ello, existen unas reglas muy sencillas pero de gran utilidad. También podemos aprender a actuar en caso de encontrarnos ante un incendio y aprender a colaborar en los trabajos de extinción.

Lo primero es evitar el inicio del incendio. Para ello no se debe encender fuego en zonas forestales de alto riesgo, especialmente en los meses de verano. Una fogata cerca de árboles o ramas secas, sobre todo cuando hace mucho aire puede crecer, perder el control e iniciar un incendio. No se deben arrojar colillas ni cerillas encendidas, en zonas arboladas un simple cigarro o una cerilla pueden causar un incendio. 

Otros consejos importantes son: no hacer quemas de matorrales, rastrojos o desperdicios, sin solicitar permiso previo del Servicio Forestal y tomar las medidas de prevención obligatorias; no arrojar cohetes en parajes expuestos a la propagación del fuego; no dejar basura ni desperdicios de forma que pueda provocar o favorecer la propagación del fuego; no intentar llegar en coche a todas partes, el contacto del tubo de escape con los matorrales secos podría iniciar el fuego sin que llegue a darse cuenta hasta que sea demasiado tarde; no actuar pasivamente ante las irresponsabilidades de otras personas que puedan poner en peligro el medio ambiente. Si no admiten razonamientos, hay que comunicarlo a los agentes de la autoridad.

incendio forestal

Avisar

Si se inicia un fuego forestal, es importante seguir las siguientes recomendaciones:

  • Mantener la calma y actuar con sangre fría
  • Tener siempre prevista una salida para no quedar cercado por las llamas
  • Si se ha conseguido apagar el fuego, asegurarse de que ha quedado totalmente extinguido antes de abandonar la zona. Pueden quedar brasas ocultas que provocarían un incendio horas más tarde.
  • Si la extinción no resulta fácil e inmediata, no hay que perder tiempo, abandonando la zona por el trayecto más seguro en función de la dirección y velocidad del viento. También hay que recordar que existen dos números de gran ayuda; el Teléfono Verde, 900 200 300 y el O62, donde el Seprona, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil atiende cualquier denuncia de actuaciones ilegales, furtivismo o que signifiquen un daño al medio ambiente.

Colaboración

En muchas ocasiones es imprescindible la colaboración de un gran número de personas para ayudar al personal profesional y voluntario entrenado. Si se reúnen las condiciones físicas adecuadas, hay que dirigirse al Ayuntamiento o a los agentes de la autoridad para ofrecer su colaboración. La ayuda puede ser fundamental para extinguir el incendio, pero sólo será así si se integra en una organización coordinada. No hay que dirigirse directamente a la zona incendiada, es probable que sólo se consiga estorbar en las operaciones o correr el riesgo de quedar atrapado por el fuego si no conoce la zona, o incluso conociéndola, si aparecen nuevos focos a su espalda sin que nadie sepa que se está en peligro.

La ayuda sólo será eficaz si se va equipado con calzado y ropas apropiados, herramientas para la extinción, ropa de abrigo para la noche, linterna y un silbato para emitir de auxilio o aviso. Se debe seguir en todo momento las instrucciones de los profesionales de la extinción, no cabe la intervención «por libre». Extinguido el incendio es preciso mantener un retén vigilando para extinguir cualquier foco de resignación. Una labor tan importante como la de extinción y debe mantenerse el tiempo que determine el responsable de las operaciones.

Por último, conviene tener en cuenta que el fuego tiende a subir, por lo que nunca hay que situarse ladera arriba del fuego. Las vaguadas actúan como chimeneas en caso incendio, el calor y el humo pueden ser trampas mortales si queda atrapado en una vaguada. Si el frente del fuego le rodea impidiéndole escapar, es mejor meterse dentro de un arroyo, piscina, balsa, etc., o tiéndase en el suelo tras una gran roca o hueco del terreno y espere a que se queme la vegetación de su entorno. Nunca se debe intentar cruzar por la zona en llamas, hay que escapar por zonas ya quemadas. Si prenden las ropas de una persona, no le deje correr, hágale rodar por el suelo o cúbralo con una manta, tierra,…